Cuando Gonzalo Arconada entrenó al Numancia que logró el ascenso reconocìa que más que jugar bien, lo que un equipo necesita son resultados y que te acompañe la suerte en los momentos cruciales. Y no hace falta ser un analista con lupa para admitir que la Real està encuadrada en esos parámetros, sin obviar, claro, que tambièn hubo grandes partidos, porque serìa injusto no recordarlos. Me decía un presidente de Segunda hace unas fechas que la Real había tenido mucha suerte en la primera vuelta, lo que podemos compartir pero sòlo en parte, en esa proporción necesaria para complementar los muchos merecimientos tambièn adquiridos a pulso. No me digan que no ha habido partidos que dejaron un gran sabor de boca y no sòlo en Anoeta.
Cuando peor lo ha pasado el equipo de Lasarte, los demás tampoco han sido capaces de aprovecharlo, por eso siguen ahí las distancias del segundo, que vuelve a tener los mismos puntos que el primero, porque tampoco al Hércules le sobran las fuerzas. Viene el Betis un poco lanzado desde la llegada de Vìctor Fernàndez al banquillo, como ya esperábamos, pero es el Cartagena el que lo tiene al acecho y sufre su presiòn. Y lo mismo da, que da lo mismo, ser primero que tercero en esta Liga. Con tal de ser uno de los tres, estás en el tren del ascenso y esa es la pretensión.
Porque ante el Numancia nadie dudaba que viviríamos un partido de muchos nervios. Más todavía cuando el equipo de Gonzalo Arconada, lejos de salir a especular se metió en el pelea desde el principio y llegó más de la cuenta al área de Bravo, aunque sin inquietar en exceso, y esa fue su carencia, al buen meta realista. Mientras tanto, la Real vivió de la genialidad de Griezmann con ese gran gol para rematar el espectacular centro con la zurda de Carlos Martinez. Empataron los sorianos en jugada que enfadó a Bravo, porque había hecho un paradón previo. Así que el empate al descanso nos dejó a todos inquietos, porque la Real no había sido superior en el campo y tampoco tenía ventaja en el marcador.
En la segunda parte la Real se mostró más entera y De la Bella compensó su hasta entonces difícil actuación frente a Del Pino con un gol que vale su peso en oro. Esta victoria será recordada porque si no le elimina no faltará mucho para que el Numancia deje de ser rival directo, además de conseguir ante los sorianos tres puntos que los otros cuatro equipos de la cabeza de la tabla no habían conseguido.
Aunque hubiera que sufrir por lo apretado del marcador, el final volvió a ser de gran alegría, la grada se despojó de la tensión y lanzó el suspiro que eleva la autoestima de los que juegan y de los que les siguen tan de cerca. Vivimos momentos positivos que hay que disfrutar y que ojalá terminen de conducir con èxito a la meta que ansiamos.
Anoeta fue una pasada
Que más de veintitrés mil espectadores acudieran a Anoeta a vivir el partido es otra demostración del entusiasmo con que Gipuzkoa entera vive las andanzas de la Real, No hace mucho decía Ferrando tras su derrota en Anoeta –le acaban de destituir como entrenador del Nastic- que una de las mejores cosas que tiene la Real es la comunión que tiene con su afición. Y es que muchos entrenadores que nos visitan quisieran para si el ambiente de los partidos de Anoeta, lo que empuja la afición, por mucho que esté tan distante del terreno de juego. El domingo se vivió otra gran tarde de animación y jolgorio final porque la victoria ratifica las posibilidades ante un rival que demostró mucha clase y categoría. Pero la victoria quedó en casa, que era la importante y la afición lo celebró por todo lo alto. Tampoco en Salamanca estarà sola la Real el pròximo domingo. Ya veràn…
¿Lasarte es bailarín?
Que el entrenador de la Real es buen estratega lo demuestra muchas veces. El domingo leyó bien lo que les dolía y reaccionó a tiempo para que el equipo recuperara el tono necesario para no perderse en el partido. Lasarte se desenvuelve bien con la pizarra, mueve las fichas con general acierto, es lo suyo. Desconocemos otras aficiones, pero uno que disfruta mucho viendo bailar se fue el jueves a ver el espectáculo de “la fiebre del sábado noche” y les aseguro que el bailarín principal parecía el primo-hermano de Martín. Mismos rasgos, físico similar, salvando distancias de la edad y para una vez que me fui a ver algo diferente a lo que nos ocupa a diario tuve la sensación de estar viendo también al técnico realista. Disfruté mucho con la obra musical, aunque reconozco que mucho más con el resultado del domingo y ahí si que estuve seguro de que el que bailaba, y muy bien igualmente, era Martín Lasarte.
Todos meten gol
En este equipo lo de meter goles parece que es un reto que se marcan todos los jugadores. Hasta el portero ha marcado, pero también tres defensas, varios centrocampistas y, por supuesto, los delanteros. De la alineación inicial ante el Numancia sólo quedan por hacer gol Carlos Martínez y Rivas. Los demás ya han mojado después del valioso tanto que se marcó “míster gallumbos” ante el Numancia. Más aún, dos de los tres cambios también han mojado y el que todos lleguen a la puerta contraria es uno de los éxitos para estar donde estamos en la tabla. Y lo mejor de todo es que no hace falta que sean los delanteros los que marquen la pauta, porque pasan rachas de sequía y son entonces sus compañeros los que aciertan con el gol. Tanto Bravo, Ansotegi como Labaka y el domingo De la Bella pertenecen a la línea defensiva del equipo, pero han sido capaces de lograr goles decisivos. Y los suyos valen tanto como los de los delanteros. Es otra fortaleza de este equipo que encara la recta final de la mejor forma y con gol en muchas botas.